Las papas, pura formalidad



En estos días me tocó ir a comprar las papas y digo me tocó porque veo las cosas en la vida, como si fuera un turno que te dan, para que accedas a algo.
De repente sentí que ya era hora. Es que me había vuelto reticente con el tema.
Ustedes recuerdan aquello de: para cuándo los hijos? Pues así más o menos la gente aquí: Oye, ¿Cuándo vas a coger las papas? ¿Nos has cogido las papas? Te miran como si fueras un esquimal o un extracubano. _Oye, hay cantidad de papa, no me digas, que no has cogido las papas?!!

Resultado, me puse la armadura y los tenis, y decidí buscar la dichosa papa, no sabía si dejar que mi hija me acompañara.
El problema es que le tengo fobia a la guerra civil que se arma. Cuando llega la papa, la gente se pone eufórica y cae en un estado de enajenación tal, que asusta. Si por esos días, ves a la gente corriendo y el carro de policía, no preguntes, porque lo que se sabe, no se pregunta, es, que vino la papa.
Hay gente que va al Agro, con el machete y no entiendo por qué?
Yo, como dije llevo los tenis, porque tengo mala experiencia de correr con las chancletas. Así que, si se forma, me puedo hacer la carrera de los 100 metros.
Total que dejé que mi hija me acompañara, la cola era relativamente pequeña unas 10 o 12 personas, el último no aparecía hasta que por fin saltó una señora, : Soy yo, es que estoy marcando en las dos colas.
No quise ni preguntar, me limité a quedarme en la cola que tenía la señal de cartón con el número de mi bodega. De repente comenzaron a llegar los parientes, los otros vecinos, la gente con tres y cuatro libretas de abastecimiento en la mano, y la cola comenzó a tomar forma de novela, sí, por lo de culebrón. Y mi ego empezó a alborotarse, porque por mucha meditación que haga, no logro en estos momentos disciplinarlo. Pero, respiré profundo y luego de un rato, con mucha calma por fuera, claro, me puse a tratar de organizar aquello,: A ver caballero, de uno en fondooo. No se. Que quiere decir eso pero lo dije y la gente se acomodaba. Miré fijo a la mujer de delante de mi y le dije : Cuál es su marido? Ella me señaló un gracioso viejito con tres libretas y ella tenía otras dos. Con esa voz de actriz en proyección que me sale, le espeté : Señora ahora no quiero que venga, ni su hijo, ni su nieto, ni nadie más, por favor. Ella me respondió con un débil : No, no mija no.
Terminé ante la balanza casi dos horas después de llegar, respirando en plan búfalo.
Y para poner la tapa al pomo, un hombre dijo: Aquí se cosecha más papa que boniato y que malanga, la gente se pone así, nada más que porque está normada.
Ahora ya no entendí más aquello, me fui a freír papas,... eso sí, con el ventilador de frente y a todo dar. Mi hija se comió unas cuantas y se pidió otras crudas para hacer experimentos, ná , cosas de muchachos.
Luego recordé que aquello no era nada, que peores son las colas en el Consulado Español.
Y también me di cuenta de que estuve allí, para no decepcionar a los que preguntan: para cuándo los hijos? O, para cuándo las papas? No es que no me gusten las papas es que no me mato por ellas y sentí que estaba allí matando al tiempo, estaba, por pura formalidad. Pero siií, ya comí papas!! 
😂😂😅😌😌

Saludos de Raysa.
#caminaymirapalante

 

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