Al rico Guarapo



_Las máquinas de guarapo son de cuando los mambises, de allá del Ingenio La Demajagua. Así le oí decir a una señora que se aferraba a su vaso con las gotas de sudor cayendo por su agitado rostro. Nos tocó reír.
Nunca han tomado algo con miedo? Es como creer que te van a envenenar, esa sensación, pero al mismo tiempo tienes mucha sed, hace calor, sudas como si lloviera en tu cuerpo nada más y necesitas reponer líquido, no hay nada mejor que el guarapo frío, eso es lo que piensas, teniendo la guarapera de frente.

Y de pronto se te encoje el rostro, cuando ves el proceso de extracción del famoso jugo de la caña.
No te duele como la exprimen, sino la cantidad de veces que lo hacen, son como 10 o 12 veces por cada caña.
Yo, claro está, me puse a bromear con mi hija, delante del mostrador, ella rechazó de plano, el jugo preciado.
Y es que ya uno está cujeáo, ya me puedo tomar cualquier cosa que no me pasa nada. Le dije a mi hija que no se preocupe que todo es mental, que lo que te envenena o te enferma es el pensamiento.
Ella, muy perspicaz me dijo: _ah, voy a probar la droga y como todo es mental, no me va a hacer nada.
Jajaja
Me cogió, lógica aplastante, rápidamente sin llegar a retractarme le dije: _noo, pero la droga sí, te desbarata el cerebelo y no sirves pa más ná.

Uno con los hijos tiene que tener un cuidado, no hay gente más inteligente que un hijo en plena adolescencia, o, algunos hijos.

El tema del guarapo está, creo yo, en el recipiente en que lo recogen, cuando sale de la máquina . Es un cubo de plástico, de los de toda la vida, de trapear o como dicen en España de fregar los suelos. Sí señor, imaginen, la cara de asco que se te pone.
Luego la misma señora del principio te mira y te dice: No entiendo como si acaba de exprimir la caña ya el guarapo se puso negro, eso debería ser, cuando pasa el rato.
Mi cabeza rápida : ah claro, el cubo debe acelerar el proceso de oxidación.
Me tomé el guarapo disciplinadamente, con cara de quiero y no quiero.
En el fondo del vaso pululaban algunas esquirlas sagradas que no quise preguntar qué eran, será el hielo... negro!!
Una mezcla de terror, asco, deseo y pasión.
Luego pensé que ese vaso de guarapo es como un hombre al que le tenías muchas ganas y de repente le ves desnudo y con los calcetines puestos, o peor con las uñas sucias, y se te cae la libido, (por no decir otra cosa) y quieres disimular tu cara de asco pero se te nota. Pues eso, que me tomé el guarapo y salí corriendo de allí, abrochándome la blusa. ¿Que digo? Eh, secándome los sudores, eh , también suena raro.
Oye, que ... a tomar guarapo, y ya.

Habana Cuba 2017

 

 

 

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