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  Las papas, pura formalidad En estos días me tocó ir a comprar las papas y digo me tocó porque veo las cosas en la vida, como si fuera un turno que te dan, para que accedas a algo. De repente sentí que ya era hora. Es que me había vuelto reticente con el tema. Ustedes recuerdan aquello de: para cuándo los hijos? Pues así más o menos la gente aquí: Oye, ¿Cuándo vas a coger las papas? ¿Nos has cogido las papas? Te miran como si fueras un esquimal o un extracubano. _Oye, hay cantidad de papa, no me digas, que no has cogido las papas?!! Resultado, me puse la armadura y los tenis, y decidí buscar la dichosa papa, no sabía si dejar que mi hija me acompañara. El problema es que le tengo fobia a la guerra civil que se arma. Cuando llega la papa, la gente se pone eufórica y cae en un estado de enajenación tal, que asusta. Si por esos días, ves a la gente corriendo y el carro de policía, no preguntes, porque lo que se sabe, no se pregunta, es, que vino la papa. Hay gente que va al A...
  Al rico Guarapo _Las máquinas de guarapo son de cuando los mambises, de allá del Ingenio La Demajagua. Así le oí decir a una señora que se aferraba a su vaso con las gotas de sudor cayendo por su agitado rostro. Nos tocó reír. Nunca han tomado algo con miedo? Es como creer que te van a envenenar, esa sensación, pero al mismo tiempo tienes mucha sed, hace calor, sudas como si lloviera en tu cuerpo nada más y necesitas reponer líquido, no hay nada mejor que el guarapo frío, eso es lo que piensas, teniendo la guarapera de frente. Y de pronto se te encoje el rostro, cuando ves el proceso de extracción del famoso jugo de la caña. No te duele como la exprimen, sino la cantidad de veces que lo hacen, son como 10 o 12 veces por cada caña. Yo, claro está, me puse a bromear con mi hija, delante del mostrador, ella rechazó de plano, el jugo preciado. Y es que ya uno está cujeáo, ya me puedo tomar cualquier cosa que no me pasa nada. Le dije a mi hija que no se preocupe que todo es me...
  Pollo escapao El polloooo, llegó el pollo en la Caracolll.!!! Gritaba el del bicitaxis por todo el barrio de Santa Fe. A todo riesgo saqué los dineritos y me fui corriendo a la tienda. Por el camino me encontraba, la gente con sus nylon exhibiendo sus flamantes postas de pollo. Unos muslos q alimentaban con solo verlos. Yo me imaginaba preparando un manjar, pensando si hacía el pollo con piña o a la jardinera que es mi especialidad. Empecé a extrañar las pasas y las alcaparras con las que adornaría mi platazo, si no tuviéramos el maldito bloqueo. Luego iba en plan cucarachita Martina, que me compraré ? muslos o pechuga? , mmm la pechuga es mas cara y luego no me alcanza para el puré de tomate. La tienda se hacia cada vez mas distante entre mis lucubraciones. Que si en cuantas comidas lo reparto, que si lo congelo adobado o lo dejo así mismo. Ay que bueno que tengo papas, así aumenta. Aquí me acordé de la amiga de mi madre que decía que con un muslito de pollo, ella ha...